lunes, 9 de febrero de 2026

Regalías en la era de la IA Pagar a los artistas por canciones generadas por IA

  

Regalías en la era de la IA Pagar a los artistas por canciones generadas por IA

La industria musical con IA está creciendo, lo que plantea preguntas sobre cómo proteger y pagar a los artistas cuyo trabajo se utiliza para entrenar modelos generativos de IA. 

¿Las respuestas están en los propios modelos?

La "Suite Ilíaca" se considera la primera pieza musical compuesta por un ordenador electrónico. 

Lejaren Hiller, profesor y compositor en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, programó meticulosamente el ordenador pionero de la escuela, el Illiac I, para generar cuatro movimientos basados en probabilidades algorítmicas. 

Eso fue en 1956.

Hoy en día, con el auge de la potencia informática y la tecnología de IA generativa (genAI), es posible generar música en tu navegador web solo con mensajes de texto, todo en cuestión de segundos. 

Nuevos modelos de generación artificial como Suno y Udio pueden crear piezas impresionantes, con melodías, armonías y ritmos pulidos, así como timbres profesionalmente dominados. 

Sin embargo, a diferencia del Ilíac I, estos modelos se entrenan usando música preexistente escrita por manos humanas. 

Por lo tanto, esta nueva capacidad para generar música comercialmente viable nos obliga a replantearnos cómo la industria protege y remunera a los artistas.

Con el auge de estos sistemas de generIA surge una pregunta fundamental: ¿cómo tratamos a los artistas de forma justa?

En el Audio, Music and AI Lab (AMAAI) de la Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur, estamos explorando si nuevos modelos de IA diseñados para detectar similitudes entre piezas musicales podrían revelar nuevas formas de distribuir regalías. 

En un panorama musical que está cada vez más dominado por la IA, esta investigación podría ayudar a transformar la forma en que se compensa a los creadores.

Dorien Herremans.

Cómo aprendemos la música: la red neuronal original

Nuestros cerebros, que están formados por unos 86 mil millones de neuronas conectadas por vías llamadas sinapsis, son la inspiración para los modelos de IA. 

A lo largo de nuestras vidas, estamos expuestos a decenas de miles de canciones. 

Nuestro cerebro aprende implícitamente patrones y expectativas formando nuevas conexiones sinápticas y fortaleciendo las existentes.

En ciencia cognitiva, este proceso se conoce como aprendizaje estadístico. 

Cuanto más nos exponemos a ciertos patrones —como el común intervalo de quinta justa (do-sol) en la música occidental— más fuertes se vuelven esas conexiones. 

Esto nos permite formar expectativas sobre la música. 

Por ejemplo, cuando escuchamos una nota disonante que no pertenece a una tonalidad, viola nuestras expectativas aprendidas, llevándonos a percibirla como incorrecta o fuera de lugar.

Nuestro conocimiento de estas redes complejas sigue siendo limitado

Nuestro cerebro no almacena piezas musicales completas como una grabación. 

En cambio, nuestro cerebro construye vías neuronales que codifican patrones y estructuras en la música. 

Estos caminos son los que nos permiten reconocer y anticipar melodías y armonías. 

Cuando tarareamos o componemos una canción, no recordamos una grabación concreta, sino que construimos música dinámicamente a partir de patrones aprendidos.

Cómo se crea la música con IA

Las redes de aprendizaje profundo se basan en una idea similar. 

Las redes neuronales artificiales están inspiradas en la biología humana, en particular en la teoría del conexionismo, que sostiene que el conocimiento surge del fortalecimiento de las conexiones (sinapsis) entre las unidades de procesamiento del cerebro (neuronas).

Durante su entrenamiento, las redes neuronales artificiales reciben miles de piezas musicales. 

No almacenan estas piezas, sino que aprenden la relación estadística entre sus elementos musicales, de forma similar a como nuestro cerebro aprende patrones a través de la exposición.

Tras el entrenamiento, lo que queda no es una base de datos de canciones, sino un conjunto de parámetros de peso que codifican las vías estadísticas necesarias para moldear la estructura musical. 

Estos pesos pueden interpretarse como la fuerza de las sinapsis en el cerebro. 

Cuando llega el momento de generar música, la red realiza inferencias. 

Dado un input —a menudo un prompt de texto— toma muestras de la distribución estadística aprendida para producir nuevas secuencias.

Sin embargo, estos conjuntos de pesos pueden contener miles de millones de parámetros, convirtiéndolos en una especie de caja negra (un sistema de IA cuyos mecanismos internos son opacos) difícil de interpretar. 

En un intento por comprender mejor estas redes, los investigadores han desarrollado nuevas técnicas como SHAP (SHapley Aditivive ExPlanations) y LRP (Propagación de Relevancia por Capas), pero nuestro conocimiento de estas redes complejas sigue siendo limitado.

Generador de música con IA ética a partir de texto

Esta falta de comprensión alimenta otro problema: la falta de transparencia en los sistemas comerciales. 

En el AMAAI Lab, creamos Mustango, un modelo controlable de texto a música de código abierto similar al MusicGen de Meta. 

Pero a diferencia del modelo de Meta, Mustango fue entrenado exclusivamente con datos Creative Commons.

Si una modelo fue entrenada en música por Taylor Swift y artistas menos conocidos, ¿deberían todos los artistas recibir una compensación igual?

Esa apertura no es la norma en el campo. Modelos comerciales como Suno y Udio no han revelado sus conjuntos de datos de entrenamiento ni los detalles de sus modelos. 

Esto plantea preguntas importantes sobre cómo deberíamos tratar los derechos de autor para facilitar el desarrollo ético de la IA en la industria musical. 

Este problema se ilustra con casos legales recientes como la Recording Industry Association of America (RIAA) contra Udio y Suno (junio de 2024.)

Detector de entrenamiento musical con IA

Dado que las redes neuronales —a diferencia de las bases de datos— no almacenan canciones de entrenamiento sino que interiorizan patrones estadísticos, es difícil detectar si se utilizaron piezas concretas de música para entrenar un modelo, y dado que las empresas de IA pueden eliminar fácilmente sus datos de entrenamiento, las auditorías son casi imposibles.

En el Laboratorio AMAAI, estamos estudiando cómo podemos ayudar a verificar si los modelos han sido entrenados en canciones concretas. 

Para ello, estamos explorando nuevas técnicas como ataques de inferencia de membresía y análisis de perturbaciones. 

En este último, por ejemplo, hacemos pequeños cambios en una canción y observamos cómo responde el modelo a ellos. 

Si el modelo reacciona fuertemente a pequeños cambios, indica que la IA estuvo expuesta a esta canción durante su entrenamiento.

Licencia de conjuntos de datos musicales para aprendizaje automático

Con el auge de estos sistemas de generIA surge una pregunta fundamental: 

¿cómo tratamos a los artistas de forma justa? 

A menos que los tribunales encuentren fundamento en el argumento de que la música protegida por derechos de autor puede usarse libremente para entrenar música porque escuchamos música a nuestro alrededor todo el tiempo, los sistemas comerciales de GenAI deberían licenciar adecuadamente los conjuntos de datos musicales que utilizan para la formación.

Sin embargo, al no existir un mecanismo universal de licencias estándar, esto dejaría a las startups más pequeñas y a los laboratorios académicos en apuros. 

Sin acceso a grandes conjuntos de datos, se enfrentan a barreras significativas para entrenar modelos o para poner sus pesos a disposición de código abierto, ralentizando así el progreso tecnológico. 

Al carecer de claridad legal, estos grupos a menudo no pueden arriesgarse a enfrentarse a acciones legales. 

Además, adquirir grandes conjuntos de datos legalmente sólidos suele requerir un tipo de inversión inicial sustancial que impide que las pequeñas empresas tecnológicas participen.

La industria musical tiene que adaptarse rápidamente. 

Debemos tener en cuenta tecnologías que nos ayuden a facilitar prácticas de formación éticas


Compensaciones de los artistas por el uso de su música para entrenar modelos de IA

También hay otras preguntas que conlleva diseñar modelos de licencias. 

Por ejemplo, si una modelo fue entrenada en un éxito de Taylor Swift así como en canciones de artistas menos conocidos, ¿deberían todos los artistas recibir una compensación igual? 

Una tarifa de licencia única para todos puede no ser justa. 

Una opción más equitativa podría ser usar un mecanismo dinámico que observe cuánto contribuye cada canción a la salida generada.

Si un usuario introduce el prompt "crea una canción como Taylor Swift", la salida generada será similar a la música de Taylor Swift. 

En este caso, ¿deberíamos considerar la atribución según la semejanza, asegurando que el artista cuya música influye más significativamente en la producción sea compensado? 

Para que esto fuera posible, necesitaríamos avances técnicos, incluidos modelos de similitud altamente precisos que pudieran ayudarnos a concebir un modelo de atribución tan dinámico y justo.

Modelos de incrustación de audio

El procesamiento del lenguaje natural (PLN) proporciona la base para este tipo de métricas basadas en similitudes. 

Como los modelos de aprendizaje automático no pueden tratar palabras directamente, las traducimos en vectores de números antes de introducirlos en cualquier modelo, un proceso llamado incrustación. 

Estos vectores son esencialmente coordenadas multidimensionales, y los investigadores han descubierto a partir de modelos tempranos como word2vec que las palabras que aparecen en contextos similares tienen posiciones vectoriales parecidas, siguiendo la hipótesis semántica distribuida.

En el campo de la música, utilizamos un proceso de incrustación similar para representar el audio. 

En el AMAAI Lab, estamos investigando cómo afinar estos embeddings para crear métricas musicales significativas que puedan centrarse en el timbre, la melodía, la armonía, el ritmo o incluso el propio prompt de entrada. 

Estas métricas también podrían ampliarse para detectar plagio. 

Sin embargo, este tipo de investigación sigue siendo un reto debido a la ausencia de reglas y conjuntos de datos de plagio claramente definidos.

Potenciando la creatividad humana a través de la música generativa con IA

En la conferencia ISMIR (International Society for Music Information Retrieval) 2024, discursos principales como el de Ed Newton-Rex, fundador de Fairly Trained —una organización sin ánimo de lucro que busca garantizar que los artistas reciban pago por la entrada de datos de entrenamiento— dieron impulso a la protesta por los derechos de los artistas, así como a una petición de herramientas de IA que empoderen a los creadores musicales en lugar de reemplazarlos. 

En lugar de modelos diseñados para la generación pura de música, la IA podría centrarse en mejorar el proceso creativo de los compositores actuando como socios colaborativos, ayudando a los compositores con ideas para la armonización, acelerando flujos de trabajo, completando secciones melódicas cortas y más.

Al igual que la revolución que provocaron el iPod y el streaming de música, la revolución de la IA en curso, que es posiblemente más grande y compleja, está obligando a la industria musical a adaptarse rápidamente. 

Para ello, debemos tener en cuenta tecnologías que puedan ayudarnos a facilitar la transparencia y prácticas educativas éticas.

La primera interpretación pública de la "Illiac Suite" en 1956 generó gran revuelo. 

Un oyente "anticipaba un futuro carente de creatividad humana". 

Los modelos musicales genAI actuales han causado un revuelo similar en círculos artísticos, así como en el ámbito de las licencias. 

Pero estas increíbles nuevas tecnologías también podrían conducir al desarrollo de herramientas colaborativas que no socaven, sino que mejoren los procesos creativos de los artistas, además de garantizar que reciban un trato justo.

Sobre el autor

Dorien Herremans es investigadora en música con IA de Bélgica y profesora asociada en la Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur (SUTD), donde dirige el Laboratorio de Audio, Música e IA (AMAAI). 

Herremans ha trabajado durante muchos años en la generación automática de música y la computación afectiva. 

Su investigación ha aparecido en publicaciones como Vice Magazine y en medios nacionales franceses y belgas. 

Herremans formó parte de un panel sobre "Salida de IA: Proteger o no proteger – 

Esa es la cuestión de la propiedad intelectual" en el foro de conversación de la OMPI en noviembre de 2024.

Por Dorien Herremans, Profesor Asociado, Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur, Laboratorio Líder, de Audio, Música e IA (AMAAI)

OMPI

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Inteligencia Artificial La sinergia entre tecnología y creatividad

 

 Inteligencia Artificial La sinergia entre tecnología y creatividad

La IA y la creatividad no tienen por qué ser fuerzas opuestas. Geoff Taylor, vicepresidente ejecutivo de Inteligencia Artificial de Sony Music Entertainment, ve un futuro en el que la innovación tecnológica y los derechos de propiedad intelectual funcionen juntos basándose en principios clave de consentimiento, compensación, crédito y transparencia.

Casi a diario, leemos sobre un debate entre las empresas tecnológicas y el sector creativo sobre el futuro de la inteligencia artificial (IA). 

Eso no es nada nuevo: la discusión sobre tecnología y propiedad intelectual (PI) a menudo se ha presentado como una elección binaria entre ambas. 

Sin embargo, la historia nos muestra que esto es una falsa dicotomía. 

Como la industria musical ha demostrado de forma constante, existe una sinergia sólida y positiva entre el progreso tecnológico y el respeto por la propiedad intelectual.

Durante más de un siglo, la evolución tecnológica ha definido cómo los artistas y los fans se conectan con la industria musical. 

Hoy en día, la IA presenta formas completamente nuevas de impulsar la creatividad e imaginar nuevos modelos de negocio. Sin embargo, su aparición conlleva desafíos significativos.

Muchos artistas están viendo cómo su trabajo se utiliza para entrenar modelos de IA y generar nuevo contenido competidor sin su consentimiento, sin crédito y sin compensación. 

Además, sus voces y semejanzas están siendo malversadas para crear deepfakes. 

Eso dificulta seriamente su capacidad para ganarse la vida y les niega el control sobre su propia identidad artística. 

Las voces e imágenes únicas de los artistas llegan al corazón mismo de quienes son como intérpretes. 

En Sony Music, como empresa que invierte fuertemente en talento humano, estamos comprometidos a proteger su trabajo y creatividad del mal uso derivado del uso de la IA.

En Sony Music, hemos emitido más de 75.000 notificaciones de retirada para proteger a nuestros artistas de deepfakes y portadas de IA.

La música es uno de los inventos más preciados de la humanidad. 

Nos conecta emocionalmente, inspira la innovación y fomenta la cultura. 

Los avances en la música grabada —desde discos LP hasta el Sony Walkman, discos compactos, iPods y streaming musical— han alterado constantemente el ecosistema musical. 

Sin embargo, cada salto tecnológico se sustentó en asociaciones entre discográficas y empresas tecnológicas que ofrecían nuevas experiencias a los fans respetando la creatividad de los artistas.

Ahora nos enfrentamos a una nueva frontera con la revolución de la IA, impulsada en su núcleo por la síntesis y el análisis de siglos de conocimiento y creatividad humana. 

Aunque los modelos de IA dependen completamente del pensamiento humano y de las ideas para sus capacidades, algunas empresas de IA buscan convencer a los gobiernos de que deberían poder tomar toda la creatividad humana de forma gratuita. 

Su objetivo es utilizar esos 'datos' para generar contenido nuevo que compita con el contenido legítimo de los servicios de consumo existentes, pero sin su principal coste de negocio y creadores que pagan. 

Esto representaría una distorsión del mercado sin precedentes e injustificable. 

Creemos que existe un enfoque mejor y más sostenible, basado en el respeto mutuo y la colaboración.

No hay nada justo en tomar en secreto el trabajo de otros, sin su consentimiento, para desarrollar productos que puedan arruinarlos.

Nuestra visión para el futuro de la IA se basa en asociaciones comerciales innovadoras entre empresas creativas y desarrolladores de IA. 

Estas asociaciones deben respetar algunos principios clave.

El primero es el principio de consentimiento y compensación. 

Los desarrolladores de IA deben solicitar permiso antes de usar la obra de un artista para entrenamiento o clonación. 

No deberían poder aspirar para su propio beneficio ninguna obra creativa que encuentren en internet que no haya sido etiquetada por el creador. 

Estos sistemas de "exclusión voluntaria" son injustos en principio y inviables en la práctica. 

Recompensar justamente a los creadores por sus contribuciones fomentará una inversión sostenida en la creación de nueva cultura, lo que a su vez impulsará a los consumidores a involucrarse con la tecnología.

La atribución es otro principio fundamental. 

Los sistemas de IA deben hacer un seguimiento y reconocer las obras en las que dependen, asegurando que los creadores sean debidamente reconocidos y compensados.

Por último, está la transparencia. 

Los usuarios deben ser informados cuando el contenido o las interacciones son generados por IA. 

Eso fomentará la claridad y la confianza.

Esos principios son la base de un ecosistema sostenible que beneficia a la tecnología y a los creadores, así como asociaciones comerciales similares desataron 15 años de innovación y crecimiento constantes gracias al streaming musical.

Geoff Taylor.

En Sony Music, ya hemos adoptado esos principios en iniciativas éticas de IA y participamos en múltiples negociaciones para licenciar la propiedad intelectual a desarrolladores de IA. 

Siempre que lo hagamos, compartiremos los ingresos de la IA de forma justa con los artistas, como hacemos con otros formatos digitales.

Por ejemplo, los fans de The Orb y David Gilmour pudieron usar IA generativa para crear sus propios remixes de audio y arte del álbum Metallic Spheres. 

En otros proyectos, la IA se ha utilizado para cambiar las imágenes de los artistas en videoclips.

Desafortunadamente, por el momento, estos usos responsables de la IA siguen siendo excepciones. 

Muchos desarrolladores de IA entrenan sus modelos con contenido protegido por derechos de autor sin permiso ni compensación. 

Algunos argumentan que esto constituye uso legítimo, pero no hay nada justo en tomar en secreto el trabajo de otras personas, sin su consentimiento, para desarrollar productos comerciales que no comparten con los creadores que crean el producto original.

Además, hacerlo no es prudente: la innovación en IA requerirá un flujo constante de contenido humano original para que los resultados de la IA sigan siendo relevantes y atractivos. 

Es la combinación de innovación cultural y tecnológica la que traerá éxito.

Por ahora, un problema urgente domina el impacto de la IA en la música: la clonación vocal no autorizada, las grabaciones deepfake generadas por IA y la apropiación indebida de voces de artistas. Estas "grabaciones" confunden a los fans y distorsionan la identidad y reputación de los artistas. 

En Sony Music, hemos emitido más de 75.000 notificaciones de retirada para proteger a nuestros artistas de este tipo de deepfakes y versiones no autorizadas de IA, pero a menudo se eliminan lentamente por las plataformas de streaming, si es que se eliminan.

Las leyes deberían reafirmar claramente que el uso de contenido protegido por derechos de autor para entrenar sistemas de IA requiere una licencia.

El tiempo es fundamental. 

La IA generativa, incluyendo la generación musical y el vídeo fotorrealista, se está desarrollando rápidamente. 

De forma alentadora, el mercado comercial de alianzas con IA está ganando ritmo, pero su desarrollo se ve frenado por muchas empresas de IA que aún apuestan por poder obtener contenido gratis.

El éxito de la industria musical con el streaming online —impulsado por marcos claros de derechos y acuerdos de licencia— ofrece un valioso modelo para un resultado equilibrado y beneficioso. 

Hoy en día, más de 750 millones de suscriptores de pago en todo el mundo disfrutan de acceso bajo demanda a vastas bibliotecas musicales a precios asequibles, beneficiando tanto a creadores, como al sector tecnológico y a los consumidores.

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) desempeña un papel fundamental en la elaboración de políticas globales de IA que armonicen los derechos de propiedad intelectual con la innovación tecnológica. 

Fuertes protecciones de la propiedad intelectual pueden trabajar junto a la innovación de libre mercado para garantizar que la IA sirva a la humanidad, y no al revés.

Juntos, fomentando alianzas comerciales entre desarrolladores de IA y titulares de derechos de propiedad intelectual, podemos construir un ecosistema donde la tecnología amplifique la creatividad humana en lugar de reemplazarla, protegiendo nuestra cultura compartida y asegurando un futuro sostenible para creadores e innovadores en todo el mundo.

La sección de PI y Tecnologías Fronterizas organiza regularmente la Conversación de la OMPI, un foro abierto para debatir el impacto de las tecnologías de vanguardia en todos los derechos de PI y para salvar la brecha de información existente en este campo tan dinámico y complejo.

Aviso legal Las opiniones expresadas en este artículo son de los autores y no reflejan necesariamente las de la OMPI ni de sus Estados miembros .

Por Geoff Taylor, vicepresidente ejecutivo de Inteligencia Artificial, Sony Music Entertainment.

OMPI

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Clonación de voz con IA Cómo un veterano de Bollywood sentó un precedente legal

Clonación de voz con IA Cómo un veterano de Bollywood sentó un precedente legal

El cantante de playback Arijit Singh es el artista más seguido en Spotify. 

El proceso judicial derivado de la clonación de su voz puso de manifiesto la creciente preocupación en torno a la IA, la PI y los derechos de la personalidad.

Los vocalistas masculinos más populares de Bollywood son los cantantes de playback, cuyas voces se adaptan a las de cualquier actor de cine, pero que no aparecen en pantalla. Arijit Singh es uno de los pocos que ha logrado superar el anonimato.

En marzo de 2025, Singh era el artista más seguido en Spotify, con 138,5 millones de oyentes, superando los 133 millones de Taylor Swift. Swift permanece en el top 10 de reproducciones, donde Singh ocupa el puesto 70. 

Sin embargo, la popularidad de Singh como artista en solitario ha provocado un hecho inquietante, que es el uso de la inteligencia artificial (IA) por parte de empresas para replicar su voz.

En 2024, Singh interpuso una demanda y ganó una causa histórica que podría sentar un precedente legal para los derechos de la personalidad en la era de la IA. Arijit Singh v. Codible Ventures LLP constituye la primera sentencia en la India que se ocupa del uso indebido de las herramientas de IA generativa, la propiedad intelectual (PI) y la música 

Asimismo, pone de manifiesto que existe un conflicto cada vez mayor entre la innovación tecnológica y los derechos de la personalidad, ya que la IA generativa desafía las normas tradicionales que rigen la identidad y la autoría.

La causa Arijit Singh v. Codible Ventures LLP

Pero, ¿qué fue lo que pasó? Singh alegó que Codible Ventures estaba utilizando herramientas de IA para sintetizar grabaciones artificiales de su voz, una práctica conocida como clonación de voz. 

La empresa demandada también utilizó la apariencia de Singh en su publicidad, dando a entender que este había participado o actuado en un evento virtual suyo, y creó varios activos con su nombre y apariencia sin autorización.

“Lo que sacude la conciencia de este tribunal es la forma en que las personas famosas están expuestas a ser blanco de contenidos de IA generativa no autorizados”.

Los jueces dictaminaron que el nombre, la voz, la imagen, la apariencia, la imagen pública y otros rasgos de Singh están protegidos por sus derechos de la personalidad y su derecho de publicidad. 

El tribunal se mostró especialmente preocupado por la posibilidad de explotación que permite esta nueva tecnología.

“Lo que sacude la conciencia de este tribunal es la forma en que las personas famosas, en particular los artistas interpretes o ejecutantes, como es el caso del demandante, están expuestas a ser blanco de contenidos de IA generativa no autorizados”, señaló el juez del Tribunal Superior de Bombay R.I. Chagla.

Esta sentencia no solo protege los derechos de uno de los cantantes más apreciados de la India, sino que también sirve como punto de referencia fundamental para los creadores de todo el mundo que se enfrentan a la explotación no autorizada de su imagen en la era de la IA.

Precedentes legales en la India en materia de derechos de la personalidad de las personas famosas

Esta no es la primera vez que un tribunal de la India dictamina que las personas famosas tienen derecho a proteger diversos aspectos de su personalidad contra la explotación comercial no autorizada, incluso antes de que existiera la IA.

No obstante, como explicó Madhu Gadodia, socio gerente adjunto de Naik Naik & Co. en un Diálogo de la OMPI celebrado en 2024, el concepto de los derechos de la personalidad es relativamente nuevo en la India. 

Hubo que derivarlo del common law, el derecho de autor, las marcas, e incluso del Consejo de Normas Publicitarias de la India (ASCI), que es el órgano encargado de proteger a las personas famosas contra el uso no autorizado de sus rostros para anunciar artículos, lo que también se aplica a sus voces, que pueden ser igual de reconocibles.

Bastan unos segundos de audio para clonar una voz con una precisión que puede llegar al 95 %.

Estos derechos han quedado establecidos en varias causas. 

En la causa D.M. Entertainment (P) Ltd. v. Baby Gift House (2010), se alegó que los demandados vendían muñecas que no solo se parecían a Daler Mehndi, un popular compositor, letrista y cantante indio, sino que también cantaban estrofas de sus canciones. 

El tribunal dictaminó que el uso no autorizado de la imagen de una persona famosa con fines de lucro podía constituir una violación del derecho de publicidad, patrocinio falso y usurpación. 

En otras palabras, el derecho de publicidad se deriva del derecho inherente de una persona a elegir si desea explotar comercialmente su identidad.

Por otra parte,en la causa Amitabh Bachchan v. Rajat Nagi (2022), se amplió la protección jurídica al legendario actor Amitabh Bachchan contra el uso indebido de los rasgos de su personalidad. 

Esto llevó al Tribunal Superior de Delhi a dictar su primera orden John Doe, tal y como también señaló Gadodia en su charla de 2024 en la OMPI

Se trataba de una orden contra el mundo y el público en general, destinada a proteger los derechos de la personalidad. 

Aunque el demandado sea desconocido en la actualidad, la orden se aplica automáticamente a los demandados futuros o cuando la infracción salga a la luz. 

Ello incluye el uso indebido común, así como los medios futuros, incluidos los tókenes no fungibles (TNF) y el metaverso.

En las sentencias destinadas a proteger los derechos de la personalidad y el derecho de publicidad, los demandantes deben probar tres elementos clave, a saber: que son personas famosas, que se les puede distinguir a partir del uso no autorizado que hace el demandado y que dicho uso por parte del demandado tiene fines comerciales.

En la causAnil Kapoor v. Simply Life India (2023), el Tribunal Superior de Delhi observó que, en el caso del veterano actor Anil Kapoor, el derecho de patrocinio sería de hecho “una importante fuente de sustento para esta persona famosa”.

Por lo tanto, para utilizar “su rostro o atributos de su imagen” en cualquier artículo es necesario contar con su autorización legal.

En la causa Karan Johar v. Indian Pride Advisory Pvt. Ltd. (2024), el Tribunal Superior de Bombay prohibió el uso no autorizado del nombre y la personalidad del cineasta Karan Johar con fines comerciales.

Arijit Singh se impone a la IA en la defensa de sus derechos de la personalidad

En la causa de Arijit Singh, el Tribunal Superior de Bombay también dictaminó que los atributos de la personalidad del cantante, incluidos su nombre, su voz, su fotografía y su apariencia, eran susceptibles de protección, y que la creación no autorizada de productos, dominios y activos digitales era ilegal.

Asimismo, sostuvo que las siguientes facetas de los derechos de la personalidad y de publicidad de Singh eran susceptibles de protección: su voz, su estilo vocal, su técnica vocal, sus arreglos e interpretaciones vocales, sus gestos y su forma de cantar, e incluso su firma.

Además, el tribunal consideró que el uso de herramientas de IA para recrear la voz y la apariencia de Singh, además de violar su derecho exclusivo a explotar comercialmente su personalidad, podría afectar potencialmente a su carrera si se utilizara con fines difamatorios o maliciosos.

“Esta forma de explotación tecnológica infringe el derecho de las personas a controlar y proteger su voz y apariencia propias”.

Singh había defendido con éxito sus derechos de la personalidad al conseguir una orden provisional del Tribunal Superior de Bombay que impedía que varias entidades, entre ellas las plataformas de herramientas de IA, los explotaran comercialmente.

Cómo funciona la clonación de voz de la IA

La clonación de voz real o conversión de voz basada en recuperación (RVC) es un algoritmo de IA de código abierto que permite a los usuarios clonar voces a partir de muestras de audio preexistentes. 

Utilizando herramientas sencillas como Jammable o TopMediai, bastan unos segundos de audio para clonar una voz con una precisión que puede llegar al 95 %. 

Estas herramientas de clonación de voz suponen un riesgo considerable para los titulares de derechos de PI y para el público en general ante posibles fraudes, por ejemplo si un estafador clona la voz de un amigo o un ser querido y la utiliza para pedir dinero.

Las herramientas de IA han de entrenarse con datos para generar nuevas obras que incorporan atributos del conjunto de datos de entrenamiento. 

En la causa Arijit Singh v. Codible Ventures LLP, se alegó que se había cargado sin autorización en herramientas de IA un conjunto de datos compuesto por 456 canciones del repertorio de Singh. 

Estas herramientas permitían a los usuarios convertir cualquier texto, voz, grabación de voz o archivo de audio en una versión con la voz de de Singh obtenida mediante IA.

El desafío que plantea la clonación de voz con IA se encuentra en la intersección entre los derechos de la personalidad y la protección por derecho de autor. 

Para cantantes como Singh, la voz es a la vez un atributo personal y el medio para crear obras susceptibles de protección por derecho de autor. Entrenar las herramientas de IA con las canciones de un artista sin permiso constituye una infracción del derecho de autor de este, al tiempo que se extraen y replican sus características vocales distintivas.

Las leyes se han de aplicar no solo a las personas famosas, sino a todas las personas, ya que todas tienen derecho a proteger su personalidad y su privacidad.

En el caso de Singh, los demandados también se aprovecharon de la popularidad y la reputación de Singh para atraer visitantes a sus sitios web o herramientas de IA, lo que podría suponer un abuso de los derechos de la personalidad de Singh. 

Además, incitaron a los usuarios de Internet a crear grabaciones de sonido y videos falsificados en los que se utilizaban indebidamente el carácter y la identidad de Singh.

El tribunal sostuvo que “poner a disposición del público herramientas de IA que permiten convertir cualquier voz en la de una persona famosa sin su permiso constituye una violación de los derechos de la personalidad de dicha persona”. 

Asimismo, consideró que la voz de una persona famosa es “un elemento fundamental de su identidad personal y de su imagen pública”.

“Esta forma de explotación tecnológica no solo infringe el derecho de las personas a controlar y proteger su voz y apariencia propias, sino que también socava su capacidad para impedir que su identidad se utilice con fines comerciales y engañosos”, señaló el juez del Tribunal Superior de Bombay R.I. Chagla.

El tribunal observó que permitir que los demandados siguieran utilizando sin consentimiento el nombre, la voz, la apariencia y otras características de Singh en forma de contenidos de IA no solo supondría un grave perjuicio económico para la vida y la carrera del cantante, sino que también dejaría margen para que personas sin escrúpulos utilizaran indebidamente esas herramientas con fines maliciosos.

Cabe destacar el modo en que los tribunales, en lugar de descartar estos nuevos desafíos por ser demasiado novedosos para afrontarlos, están encontrando formas de aplicarles los marcos jurídicos existentes (derechos de la personalidad, derecho de autor). 

La tecnología evoluciona rápidamente, pero los principios fundamentales relativos a la identidad personal y el derecho a controlar la propia expresión siguen siendo importantes.

Sobre el autor

El profesor y abogado Dipak G. Parmar es abogado de PI, mediador y árbitro, y fundador de Cyber-IPR en Bombay (India). 

Es miembro del Consejo Asesor del Centro para el Desarrollo de la Propiedad Intelectual y la Investigación (CDIPR) y del Consejo de Cámaras de Comercio de la Unión Europea en la India, entre otras entidades.

Los artículos de la serie “En los tribunales” contienen información sobre causas y sentencias judiciales de actualidad y se distribuyen oportunamente para debate y comentarios.

Por Dipak G. Parmar, abogado de PI (India)

OMPI

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miércoles, 4 de febrero de 2026

Desarrollan software con IA para estudiar proteínas asociadas a Alzheimer, Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas

 

 Cristina Marino-Buslje, investigadora del CONICET en la Fundación Instituto Leloir y coautora del trabajo.

Desarrollan software con IA para estudiar proteínas asociadas a Alzheimer, Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas

“AggrescanAI” se llama la herramienta que desarrollaron especialistas del CONICET, del Instituto Leloir y del ITBA

Supera a otros sistemas informáticos que son estándar en la actualidad, es gratuito y puede tener un impacto directo tanto económico como en salud pública.

Uno de los grandes desafíos de la medicina actual es poder entender y predecir el plegamiento incorrecto de las proteínas y la consecuente formación de agregados tóxicos en el cerebro, ya que se sabe que colaboran al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, Parkinson, o la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), entre otras. 

Ahora, un grupo internacional, liderado por especialistas del CONICET, de la Fundación Instituto Leloir (FIL) y del ITBA, presentó un software que por medio de IA anticipa las llamadas “Regiones Propensas a la Agregación” de manera más efectiva que las que se usan en la actualidad.

AggrescanAI es una herramienta de aprendizaje profundo que utiliza inteligencia artificial para predecir estas regiones que motorizan la agregación de las proteínas. 

A diferencia de las herramientas anteriores, que veían a las proteínas como simples cadenas de letras, nuestro software ‘lee’ la proteína de la misma manera que un humano una oración: entiende que el significado (o comportamiento) de una parte de la proteína cambia según lo que ocurre alrededor”, explica Cristina Marino-Buslje, investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA,CONICET-FIL), jefa del Laboratorio de Bioinformática Estructural de la FIL y coautora del trabajo publicado en el Journal of Molecular Biology

El trabajo se llevó a cabo en colaboración con el grupo de Salvador Ventura, de la Universidad Autónoma de Barcelona, y tiene como primer autor a Álvaro Navarro, quien está realizando su doctorado bajo la dirección de la investigadora.

AggrescanAI es una herramienta que utiliza IA para mejorar el estudio de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), entre otras.

Marino-Buslje señaló que para crear la herramienta utilizaron el modelo de lenguaje de proteínas (pLM, por sus siglas en inglés) ProtT5, uno de los más usados por su capacidad para predecir y estudiar funciones biológicas. 

Los pLM son inteligencias artificiales que aprenden el “idioma” de las proteínas. 

Para hacerlo, transforman cada aminoácido en un conjunto de números llamados técnicamente “embeddings”, que capturan su función y contexto dentro de la proteína. 

Así, la IA puede predecir propiedades biológicas sin ver la estructura, entendiendo a las proteínas casi como si leyera su significado.

“En nuestro caso, los embeddings nos permiten prever la región que produce la agregación”, asegura.

Los creadores del nuevo software consideran que podría tener un impacto directo tanto económico como en salud pública, acelerando el desarrollo de posibles terapias y diagnósticos.

“Al predecir la agregación basándose únicamente en la secuencia de la proteína, no se necesitan imágenes 3D costosas y lentas para saber si ésta es peligrosa”, señaló Marino-Buslje. 

Y añadió: “Enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson y la ELA son causadas por proteínas que se acumulan en el cerebro. 

AggrescanAI permite a quienes investigan esas patologías probar virtualmente qué proteínas tienen esta tendencia y dar el primer paso para poder investigar miles de moléculas para ver cuáles previenen mejor la formación de estos agregados”.

Por otra parte, el software puede predecir mutaciones genéticas peligrosas –con probabilidades de causar agregación de proteínas–, y ayudar así a los médicos a establecer diagnósticos más rápidos y planificar terapias personalizadas.

Se puede acceder libremente a AggrescanAI a través de una Google Colab notebook: al ingresar aqui sólo hay que colocar la secuencia de la proteína incógnita y presionar “ejecutar todo”. 

Estos simples pasos permiten obtener el resultado y saber si tiene zonas con tendencia a la agregación o no.

Referencia bibliográfica:

Navarro, A. M., Palacios, S., Galmarini, T., Bárcenas, O., Ventura, S., & Marino-Buslje, C. (2026). Aggrescanai: Prediction of aggregation-prone regions using contextualized embeddings. Journal of Molecular Biology, 169643. https://doi.org/10.1016/j.jmb.2026.169643

Fuente: FIL

CONICET

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jueves, 29 de enero de 2026

Ciencia y datos para el desarrollo sostenible

 

 El Inversor Verde es una plataforma de inteligencia territorial orientada a facilitar inversiones sostenibles en las diez provincias del Norte Grande de la Argentina.

Ciencia y datos para el desarrollo sostenible

Una herramienta de inteligencia territorial diseñada por científicos del CONICET y la UNSAM brinda información al sector privado y a los gobiernos locales para facilitar oportunidades de inversión sustentables en el Norte Grande de Argentina. 

El proyecto es financiado por la Unión Europea.

El Inversor Verde es una plataforma de inteligencia territorial orientada a facilitar inversiones sostenibles en las diez provincias del Norte Grande de la Argentina, impulsada por un equipo multidisciplinario científicos que trabajan en la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín (EPyG, UNSAM), bajo la dirección del becario postdoctoral del CONICET para temas estratégicos Luis Kamaraneff.

El proyecto, que se estructura en tres herramientas integradas, se puso en marcha luego de haber sido seleccionado en una convocatoria de Impacto Verde, coordinada por la Fundación AVINA y financiada por la Unión Europea, en la que se recibieron más de un centenar de postulaciones. .

Luis Kamaraneff presentó el proyecto en la sede de la Unión Europea en Argentina. Foto: gentileza investigador.

“El Inversor Verde surge a partir de una necesidad concreta: la escasez de información confiable sobre el clima de negocios en las provincias del Norte Grande, una región que se caracteriza por fuertes asimetrías y un menor nivel de desarrollo relativo en comparación con otras provincias del país. 

Sin embargo, esas limitaciones conviven con una oportunidad estratégica: el Norte Grande es un territorio clave para el desarrollo productivo y la transición verde de la Argentina”, afirma Kamaraneff.

La primera de las tres herramientas enmarcadas en esta iniciativa es el desarrollo de un índice que mide el clima de negocios para la inversión en las provincias del norte argentino, que incorpora criterios económicos, institucionales y ambientales, considerando de manera explícita la dimensión de la sostenibilidad. 

Las otras dos herramientas que forman parte del proyecto son la organización de un laboratorio que procesa los resultados del índice, identifica las actividades vinculadas a la economía verde y analiza los mecanismos de financiamiento disponibles en la región, y la formación de un banco de proyectos que reúna iniciativas estratégicas, con distintos niveles de madurez y menor riesgo, listas para ser financiadas.

El Índice del Inversor Verde fue presentado en la sede de la Unión Europea en Argentina. Foto: gentileza investigador.

De acuerdo con los responsables del proyecto, la plataforma procura aprovechar la ventana de oportunidad que abre la llamada triple transición —verde, digital y social— a nivel global “El objetivo es que la información generada resulte útil tanto para el sector privado, que cuenta con datos para orientar decisiones de inversión y acceder a financiamiento, como para que los gobiernos puedan identificar y resolver cuellos de botella que dificultan la llegada de inversiones”, señala Kamaraneff, y agrega que la plataforma contempla además el desarrollo de un fondo propio de tipo blended finance para financiar proyectos seleccionados del banco.

El investigador del CONICET destaca que la plataforma identifica actividades vinculadas a la llamada economía verde a partir de estándares y parámetros internacionales, pero adecuados a las particularidades productivas, sociales y ambientales del Norte Grande argentino. 

“Sobre la base de ese diagnóstico, buscamos identificar proyectos estratégicos con potencial impacto económico y ambiental y facilitar el acceso a las distintas fuentes de financiamiento necesarias para su implementación. 

De este modo, el Inversor Verde articula datos, proyectos y actores, fortaleciendo la toma de decisiones tanto en el sector público como en el privado”, señala.

Luis Kamaraneff presentó el proyecto en la sede de la Unión Europea en Argentina. Foto: gentileza investigador.

El Índice de Inversor Verde

El índice funciona a partir de la generación y sistematización de datos organizados en tres dimensiones —facilidad, seguridad y sostenibilidad—, nueve pilares y treinta y cinco indicadores. 

Los resultados se presentan en un reporte anual, con información que se actualiza de manera continua. 

La primera edición, correspondiente a 2025, se construyó a partir de fuentes secundarias de acceso público y abierto, que incluyen bases de datos oficiales, normativas provinciales, sitios web gubernamentales, documentos académicos, informes de organizaciones de la sociedad civil y artículos periodísticos. 

“Este enfoque garantiza transparencia, verificabilidad y la posibilidad de replicar la metodología en futuras ediciones”, afirma Kamaraneff.

El investigador señala que, además de los indicadores estándar, el equipo elaboró índices propios, como el Índice de Competitividad Fiscal Verde, el Índice de Calidad de Infraestructura Digital y el Índice de Conflictividad Ambiental. 

Los resultados del están disponibles de manera abierta y gratuita en la página de la plataforma, donde también se puede descargar de forma el reporte completo, que incluye recomendaciones de la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina – y del Programa Argentino de Carbono Neutro. 

“Para las próximas ediciones, proveemos incorporar herramientas de inteligencia artificial que permitan mejorar la actualización y el procesamiento de los datos”, indica Kamaraneff.

Luis Kamaraneff presentó el proyecto en la sede de la Unión Europea en Argentina. Foto: gentileza investigador.

La presentación del proyecto se realizó en la sede de la Unión Europea en Argentina y contó con la participación de representantes de los gobiernos provinciales, organismos nacionales e internacionales como CONICET, CFI, BID, PNUD y CEPAL, así como de las principales cámaras empresarias del país.

“En este marco, el índice y la plataforma ya están siendo utilizados como una referencia para comprender mejor el clima de negocios en la región. 

La información producida por el Inversor Verde resulta especialmente relevante para identificar oportunidades, reducir la incertidumbre y orientar inversiones con impacto territorial”, concluye el investigador.

El Índice del Inversor Verde fue presentado en la sede de la Unión Europea en Argentina. Foto: gentileza investigador.

Por Miguel Faigón

CONICET

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viernes, 23 de enero de 2026

Identifican una “energía oscura” que juega un rol clave en la evolución y función de las proteínas

 

 El estudio podría guiar el diseño racional de proteínas con nuevas funciones terapéuticas o con funcionalidades específicas en biotecnología

Identifican una “energía oscura” que juega un rol clave en la evolución y función de las proteínas

Además de este hallazgo, especialistas del CONICET y colegas de Estados Unidos desarrollaron una herramienta para cuantificarla. 

Este método, descrito en la publicación oficial de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, podría ser útil para diseñar moléculas terapéuticas “hechas a medida” y en aplicaciones nanobiotecnológicas.

Especialistas del CONICET, de la UBA y colegas de Estados Unidos, realizaron un hallazgo disruptivo en el campo de la biología molecular, específicamente en el estudio de las proteínas. 

Estas estructuras son las entidades fundamentales de las que depende la vida: aceleran reacciones químicas esenciales para la vida, regulan la expresión de la información genética, posibilitan la comunicación entre células, “sostienen” su estructura y la unión entre ellas y muchas otras tareas. 

Su alteración puede desencadenar enfermedades neurodegenerativas, cáncer, y muchas otras condiciones por lo que comprender cómo evolucionan y qué factores regulan su forma y funciones puede originar un sinfín de nuevos tratamientos.

Está establecido que las proteínas se pliegan a partir de cadenas lineales de aminoácidos adoptando estructuras tridimensionales que les permiten desempeñar funciones biológicas esenciales. 

Este proceso de “plegado” es clave para la estabilidad y la funcionalidad de las proteínas. 

Sin embargo, lo que no se sabía hasta ahora es que, además de la energía involucrada en este plegado (energía de “plegado”), existe una “energía oscura” que marca la diferencia entre lo que las proteínas necesitan para plegarse y lo que requieren para funcionar. 

A esa conclusión arribaron especialistas del Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (IQUIBICEN, CONICET-UBA) y colegas del exterior tras aplicar técnicas experimentales de alto rendimiento, modelos computacionales y herramientas de inteligencia artificial (IA) centradas en la evolución, estructura y función de las proteínas. 

El trabajo se publicó en PNAS, publicación oficial de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.

“Así como en cosmología la ‘energía oscura’ representa una componente misteriosa que afecta la expansión del universo, en el ‘universo de las proteínas’ identificamos una energía que denominamos del mismo modo (‘oscura’), y que a diferencia de la energía requerida para su plegado y estabilidad, sería clave para que puedan cumplir sus funciones y estaría definida por la presión de selección a lo largo de la evolución de las proteínas”, indica Diego Ferreiro, uno de los líderes del avance, investigador del CONICET y codirector del Laboratorio de Fisiología de Proteínas en el IQUIBICEN.

De esta manera, el trabajo de los investigadores del CONICET, de la UBA y de otros centros científicos se basa en un enfoque innovador que combina la teoría física con el análisis de datos evolutivos. 

A través de esta metodología, pudieron medir dos tipos de “energía” en las proteínas: la ”energía de plegado”, que se refiere a la estabilidad estructural de la proteína, y la “energía evolutiva”, que está vinculada a los cambios que ocurren a lo largo de la evolución que mantiene las funciones esenciales de la proteína. 

“La nueva ‘energía oscura’ es la diferencia de estas dos energías”, explica Ferreiro.

Ecuación para medir la “energía oscura”

La “energía oscura”, descrita en el nuevo trabajo, genera “restricciones evolutivas” en las proteínas, es decir que limitaría o dificultaría que ciertas regiones que las componen cambien dado que desempeñan un rol crucial en su función biológica.

“Esta ‘energía oscura’ molecular revela las huellas energéticas de la selección natural actuando en las funciones biológicas, más allá de simplemente construir estructuras estables”, puntualiza Ezequiel A. Galpern primer autor del estudio y becario posdoctoral del CONICET en el IQUIBICEN.

En esa línea, Ferreiro destaca: “Otro resultado principal de nuestro trabajo es que también desarrollamos un método para localizar y cuantificar esa ‘energía oscura’ en las proteínas”.

De acuerdo con el investigador del CONICET, las regiones funcionalmente relevantes de las proteínas donde se concentra la “energía oscura” dejan una huella evolutiva que se puede identificar en las secuencias existentes y está contenida en cerca de un 25 por ciento de los sitios proteicos.  

Y continúa: “También comprobamos que la ‘energía oscura’ es cuantificable. La definimos como la diferencia entre la energía de plegado y la energía evolutiva. 

Es decir que marca cuándo y cuánto de los cambios en la evolución no se pueden explicar por cambios en el plegado. 

El rol que cumpliría la energía oscura es definir e identificar los sitios funcionales de las proteínas, más allá de los requeridos para plegar las cadenas de aminoácidos”.

El marco propuesto, por los autores del estudio “permite pensar en una escala energética común el impacto de las mutaciones (cambios en los genes que codifican las proteínas) en la función, separándolo de su efecto en la estabilidad. 

Es como tener un ‘termómetro evolutivo’ que mide cuánta presión selectiva ejerce una función particular sobre una proteína”, destaca Ferreiro quien junto a los otros autores del estudio construyeron una herramienta computacional, llamada VAADER, para localizar y medir esta ‘energía oscura’ y la pusieron a disposición de la comunidad científica.

Ezequiel A. Galpern (izq.), Ignacio E. Sánchez y Diego Ferreiro en el Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (IQUIBICEN, CONICET-UBA).

Potenciales aplicaciones en salud y biotecnología

Esta herramienta computacional innovadora, elaborada por Ferreiro y colegas, abre nuevas puertas en la investigación biomolecular y la ingeniería de proteínas lo que posibilitaría ayudar a identificar regiones críticas en proteínas cuya función aún se desconoce, guiar el diseño racional de proteínas con nuevas funciones terapéuticas o bien diseñar proteínas con funcionalidades específicas en biotecnología.

“El diseño de sistemas nanométricos que sean capaces de realizar las fabulosas acciones que realizan las proteínas está recién empezando a ser posible”, afirma Ferreiro.

Gracias a los avances conceptuales de las últimas décadas y a los experimentos y los desarrollos computacionales de los últimos años, “hoy es posible diseñar secuencias de aminoácidos que se plieguen en estructuras deseadas. 

Sin embargo, plegarse no es suficiente para funcionar. 

Si, como proponemos, la energía oscura es una herramienta útil para entender los aspectos funcionales de proteínas, su diseño va a requerir este tipo de desarrollos conceptuales y herramientas computacionales”, concluye el investigador del CONICET.

El trabajo fue coliderado por Peter G. Wolynes, de la Universidad Rice, de Estados Unidos, y también participaron Ignacio E. Sánchez, investigador del CONICET y codirector del Laboratorio de Fisiología de Proteínas en el IQUIBICEN, y Carlos Bueno, del Centro de Física Biológica Teórica de Rice.

Referencia bibliográfica:

Galpern, E. A., Bueno, C., Sánchez, I. E., Wolynes, P. G., & Ferreiro, D. U. (2025). Probing the Dark Energy in the Functional Protein Universe. Proceedings of the National Academy of Sciences, 123 (4) e2531111123

https://doi.org/10.1073/pnas.2531111123

Por Bruno Geller

CONICET

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lunes, 19 de enero de 2026

La tecnología redefine los cultivos del norte argentino

 

 La tecnología redefine los cultivos del norte argentino

En el NOA y en el NEA, el INTA impulsa la transformación productiva de la caña de azúcar, la yerba mate y el tabaco mediante la incorporación de herramientas de agricultura de precisión, sensores remotos e inteligencia artificial

Con desarrollos accesibles y programas de alfabetización tecnológica, los grupos AgTech promueven una digitalización que mejora la eficiencia, optimiza recursos y fortalece las economías regionales.

Cuando se habla de agricultura de precisión, el foco suele concentrarse en la zona núcleo y en cultivos extensivos como la soja o el maíz. 

Sin embargo, un conjunto de experiencias impulsadas por INTA demuestra que la digitalización también está transformando la producción de cultivos industriales en el NOA y en el NEA, con resultados concretos en eficiencia, gestión y sostenibilidad.

Mediante los grupos AgTech, el INTA promueve la adopción de tecnologías accesibles y adaptadas a las particularidades de cada región. 

“Tabaco, caña de azúcar y yerba mate —tres producciones emblemáticas del norte argentino— son hoy escenarios de validación tecnológica y de desarrollo de herramientas digitales que nos permiten optimizar labores, valorizar datos y mejorar la toma de decisiones en la finca”, señaló Gabriela Tallarico, coordinadora del Programa AgTech del INTA.

Al respecto, Tallarico puntualizó que “los grupos locales de investigación tienen varios años de trabajo en el conocimiento agronómico de estos cultivos. 

Y, a partir de la implementación hace dos años de los proyectos de AgTech, se ha puesto el foco en lo tecnológico, permitiendo tener avances específicos y a la vez, fortalecer las sinergias con experiencias de otras regiones”.

La integración de inteligencia artificial, sensores remotos y plataformas digitales en estos tres sistemas productivos muestra un potencial concreto para transformar la base tecnológica de los cultivos industriales del NOA y NEA. 

“En tabaco, el uso de redes neuronales y el monitoreo multiespectral habilita sistemas de alerta temprana que mejoran la gestión sanitaria y productiva. 

En caña de azúcar, la radiometría aérea permite una fertilización más eficiente y una implantación más uniforme. 

En yerba mate, la construcción de capacidades digitales sienta las bases para una adopción tecnológica más amplia en el mediano plazo”, ejemplificó Tallarico.

Más allá de la incorporación de herramientas, el gran desafío es acompañar estos procesos con estrategias de transferencia y formación adaptadas a cada contexto productivo. 

“Si la digitalización se consolida puede convertirse en un motor para fortalecer la competitividad de las economías regionales”, subrayó Tallarico.

Radiometría aérea y eficiencia en la caña de azúcar

Tucumán es sinónimo de caña de azúcar. 

En esta región, el equipo AgTech del INTA Famaillá explora herramientas de bajo costo que facilitan el acceso a la agricultura de precisión para productores cañeros.

“El uso de sensores radiométricos montados en drones permite obtener información agronómica precisa sin depender exclusivamente de imágenes satelitales de alto costo”, señaló Ricardo Rodríguez del INTA Famaillá, quien indicó que esa información se integra en prácticas de manejo de precisión, como la fertilización nitrogenada por dosis variable, que puede reducir el uso de insumos en hasta un 35 %.

Además, la detección temprana de fallas de brotación —en articulación con la Universidad Nacional de Catamarca— habilita la corrección de problemas de implantación desde etapas iniciales, lo que impacta positivamente en el rendimiento. 

Esta combinación de tecnologías está demostrando que la digitalización es posible incluso en esquemas productivos medianos y pequeños.

Agricultura de precisión en la yerba mate

En Misiones, la yerba mate avanza hacia un proceso de modernización. 

Desde la Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul del INTA se impulsa un programa para incorporar herramientas de monitoreo satelital y aéreo al sistema productivo, con foco en el análisis de vigor de cultivo, la detección de plagas y la fertilización por ambientes.

“La cosecha mecanizada de yerba mate, junto con un censo espacio-temporal del rendimiento, nos permite generar mapas de gestión con tasa variable”, explicó Orlando Rodríguez Mata, integrante del Grupo de Yerba Mate y Té del INTA.

En paralelo, el Taller Itinerante de Alfabetización AgTech busca achicar la brecha digital en productores de pequeña escala. 

Esta iniciativa recorre localidades estratégicas brindando capacitaciones prácticas en herramientas digitales aplicables desde el primer día, como sistemas de gestión georreferenciada y asistentes virtuales para diagnóstico y toma de decisiones.

Monitoreo aéreo e inteligencia artificial en el tabaco

El Valle de Lerma, en la provincia de Salta, concentra una de las zonas tabacaleras más relevantes del país. 

Allí, técnicos del INTA Salta, en articulación con COPROTAB, llevan adelante un trabajo de validación de herramientas AgTech para el Manejo Integrado de Cultivos (MIC).

Mediante vuelos con drones equipados con cámaras multiespectrales y RGB, se obtienen imágenes de alta resolución que son procesadas con algoritmos de visión artificial. 

La combinación entre el modelo de segmentación SAM y redes neuronales como YOLO permite identificar fallas en la implantación, cuantificar la cobertura vegetal y detectar de forma temprana posibles situaciones de estrés.

“Estamos construyendo una herramienta sólida y concreta que puede escalarse al sistema productivo del tabaco”, explica Emanuel Visentini, coordinador de la red de drones y especialista en Teledetección y SIG. 

El equipo trabaja en el desarrollo de una aplicación de alerta temprana para que técnicos y productores accedan a información georreferenciada y recomendaciones específicas, un paso clave hacia un sistema de monitoreo autónomo y predictivo

INTA

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